aliviar la tortícolis

consejos para aliviar la torticolis

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Si nunca te has levantado con tortícolis debe significar que tienes una vida sana, equilibrada y con una gran paz interior, pero la mayoría de los mortales sí la hemos sufrido. Existen muchos remedios para aliviar la tortícolis y hoy te traemos una recopilación de los recomendablees para que puedas elegir cuál es el que más se adapta a tus necesidades.

La tortícolis puede aparecer sin que se conozca la causa (idiopática), puede ser de origen genético (hereditaria) o puede ser adquirida secundaria a daños del sistema nervioso o los músculos y puede desarrollarse en la niñez o en la vida adulta.

La tortícolis se manifiesta por una inclinación de la cabeza, lo que confiere al enfermo un aspecto característico. A causa de la retracción de los músculos de uno de los lados del cuello, la cabeza se inclina más o menos hacia el costado de que se trate, de modo que, por así decirlo, queda mirando hacia el opuesto.

Cuando la persona intenta levantar su cabeza, o girarla hacia el lado indemne, el músculo acortado se tensa, causa dolor, lo que obliga a levantar el hombro de una forma instintiva.

Si se trata de una tortícolis originada por la exposición al frío o a las corrientes de aire que inflaman los músculos del cuello, existen varios remedios caseros y naturales que se pueden utilizar.

Recetas tradicionales para aliviar la tortícolis

Agua hervida:  Hervir 1/2 litro de agua por 10 minutos y retirar del fuego. Dejar que se refresque un poco y empapar un paño limpio.  Colocar éste en la zona donde se manifiesta el dolor y dejar puesta hasta que se enfríe. Realizar este remedio varias veces al día.

Baño con sal marina: Hervir un 1 litro de agua y añadir 2 cucharadas de sal marina. Verter en la tina y tomar un baño con el agua tibia durante 15 minutos.

Cataplasma de arcilla: Verter un puñado de arcilla roja en 2 tazas de agua fría (si queda muy diluido añadir más arcilla) y remover.  Luego, cuando tenga consistencia, aplicar, a modo de cataplasma, sobre el área dolorida con un grosor de 1 cm.  Usar este remedio tan pronto se sienta el dolor de la torticolis y repetir 3 veces al día.

Fricciones con aceite de laurel: Aplicar aceite de laurel en la zona que presenta dolor y realizar fricciones suaves y circulares. Este remedio también puede ser empleado en casos de ciática, lumbalgias y torceduras de tobillo.

Aceite de lavanda y almendra: Mezclar 2 gotas de aceite de lavanda en una cucharadita de aceite de almendra y aplicar, mediante masajes, sobre el área afectada.

Infusión de ulmaria y harpagofito: Mezclar 1 cucharadita de ulmaria y otra de harpagofito en una taza de agua y hervir por 5 minutos.  Tapar y dejar refrescar.  Colar y tomar 1 taza diaria hasta que las molestias hayan desaparecido. .

Masaje: Aplicar masajes sobre el músculo esternocleidomastoideo del lado donde se sienta el dolor. Con los dedos se recorre dicho músculo y, al propio tiempo, se ejerce una presión suave, pero firme.

Presión sobre la mandíbula: Presionar un poco sobre la mandíbula, en el costado en que se produce la rotación de la cabeza. para  inhibir temporalmente el dolor causado por la tortícolis.

Bolsa de huesos de cereza: Tomar una tela que esté cocida en forma de una bolsa (es decir que tenga un extremo abierto) con un tamaño aproximado de 10 pulgadas de largo y 5 de ancho e introducir trigo sarraceno o huesos de cereza  hasta llenarlo por completo. Luego coser el extremo abierto de la bolsa y ponerla dentro de una funda que tenga unas dimensiones un poco más grandes que la bolsa. Calentar en el horno y aplicar sobre la zona afectada .  Se puede dejar puesta por toda la noche.

Acupresión: Según la acupresión se puede aplicar presión en ciertas partes del cuerpo para aliviar otras.  En el caso de la tortícolis, existen  tres puntos, situados en el brazo y en el hombro del lado afectado que pueden regenerar el dolor causado por este trastorno.

El primero de ellos está en la cara anterior del hombro, allí donde el ligero abombamiento alcanza su máxima altura. Si insiste en este lugar, encontrará la resistencia de un hueso. Restregué la piel varias veces contra este hueso, preferentemente con las yemas de los dedos índice y corazón. Basta con hacerlo de tres a cuatro veces. En cuanto a la presión, aquí hay que apretar con la máxima fuerza.

Lo mismo cabe decir de los dos puntos siguientes, situados en el brazo. El primero lo encontrará colocando la mano del lado afectado sobre el pecho. Contemple entonces el codo, donde descubrirá un pliegue flamado pliegue del codo.

En su extremo exterior se encuentra el punto buscado. Lo recomendable es tratarlo colocando la otra mano alrededor del codo y apretando con la punta del dedo índice, de tres a cuatro vecesy con fuerza.Para el tercer punto continúe con la mano en la misma posición. Palpe con los dedos la cara exterior del antebrazo, desde el codo hacia el dorso de la mano. A pocos centímetros encontrará un punto que reacciona con dolor ante una presión fuerte. Debe usted apretar este punto enérgicamente.

Sales de Shüssler: Usar el remedio de sales de Schüssler como Ferrum phosphoricum en la primera fase de este trastorno y Magnesia phosphorica si ya han pasado varios días.  Tomar calcarea phosphorica si existe rigidez del cuello .

Recomendaciones

  • Intentar que el afectado duerma en una posición en la que el músculo quede lo más estirado posible.
  • Envolver el cuello con una bufanda si el trastorno se padece en tiempo frío.
  • Tratar de estirar diariamente el músculo con cuidado, pero con perseverancia.
  • Acudir al doctor si este trastorno no se alivia con estos remedios caseros y naturales, ya que podría indicar la existencia de una perturbación relacionada con una artrosis de la columna a nivel cervical.  En este caso existe un desgaste o degeneración de las vértebras lo que favorece la compresión de los nervios que parten, a través de ellas, de la médula espinal. De ahí que cuando se irritan los nervios que llegan hasta los músculos del cuello se pueda originar una torticolis. Si es así, el tratamiento dependerá de que se resuelva o recomendablee la artrosis mediante ejercicios, masajes o procedimientos ortopédicos.