friegas para el dolor de espalda

Aprende a hacer friegas para el dolor de espalda

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Nuestro ritmo de vida hace sufrir a nuestra espalda. El estrés, el sedentarismo, las malas asanas al sentarnos, la falta de ejercicio físico… Naturalmente lo mas recomendable es corregir nuestros malos hábitos para que la espalda no siga sufriendo, pero además podemos aplicar varios remedios caseros y friegas para el dolor de espalda, de modo que podamos aliviar nuestras molestias.

El dolor de espalda puede ser causado por las malas asanas en el trabajo y al estar sentados frente al ordenador.

También por errores a la hora de realizar ejercicios o no realizar ejercicio alguno, levantar objetivos pesados, movimientos bruscos, exposición a la vibración  producida por vehículos o maquinaria industriales.

Igualmente, los dolores de espalda son producidos por sobrevolumen, dormir mal, traumatismo, problemas del riñón, próstata, gripe, artritis, el uso de tacones altos o la tensión emocional  que causan espasmos de los músculos.

Existen varios remedios caseros y tradicionales para aliviar los dolores de espalda como los siguientes:

Friegas para el dolor de espalda

Friegas con etanol de romero: Se puede realizar masajes de etanol de romero el cual se elabora al meter en un frasco 2 ramas de romero fresco con un litro de etanol de friegas (farmacia).   Se deja reposar por  7 días y, pasado ese tiempo, se dar friegas verticales, pellizcos, palmaditas, pulgares a ambos lados de la columna.

Aceite de hipérico para la espalda: Aplicar aceite de hipérico sobre la zona de la espalda donde se siente dolor. Para confeccionar este aceite se debe llenar una botella con flores y  brotes de hipérico y se añade aceite.  Se debe dejar reposar por tres semanas.  Es excelente para eliminar los dolores de espalda originados por tensiones.

Almohada de castañas: Confeccionar unas almohadillas de castañas.  Para ello se debe pelar castañas de indias fresas y se muelen.  Luego, se rellena una funda de cojín y se coloca sobre la zona adolorida.

Friegas de espliego, recomendableana o hisopo: Friccionar, el área adolorida, con aceite esencial de espliego, recomendableana o hisopo. Para ello solo tienes que echarte unas gotitas del aceite que prefieras en las manos y frotarlas enérgicamente para calentarlas bien. Después aplica un chorrito de aceite en la espalda del paciente y frota dando un masaje enérgico pero suave, para que el producto penetre y el calor de tus manos ayude a aliviar el dolor.

Infusión de salvia: Hervir 2 cucharadas de hojas de salvia en 1 litro de agua durante 10 minutos. Retirar del fuego, refrescar y beber 3 veces al día

Compresas de artemisa: Hervir, por 20 minutos, 50 gramos de artemisa en un litro de agua  Retirar del fuego y dejar refrescar.  Luego, aplicar sobre el área afectada mediante compresas tibias de esta infusión.

Tónico de manzanilla: Llenar una botellita de vidrio con tapa hermética con algunas flores frescas de manzanilla y después agregar un poco de aceite de oliva hasta que éste cubra las flores. Tapar bien y dejar al sol durante 2 semanas, y después guardar en el refrigerador para usarla cada vez que surja el dolor. Entibiar antes de frotarlo bien sobre la piel.

Emplasto de aguacate, eucalipto y ron: Extraer la pulpa de un aguacate y colocar en una batidora junto con 1 cucharada de semillas de eucalipto y 1 taza de ron.  Batir hasta obtener una pasta compacta.  Aplicar sobre la zona afectada y dar varios masajes suaves y circulares.

Friegas con mezcla de aceites esenciales: Calentar 30 g de aceite de ajenuz en un bol pequeño.  Después añadir 5 gotas de aceite esencial de recomendableana, 5 gotas de aceite esencial de romero, 5 gotas de aceite esencial de manzanilla y 5 gotas de aceite esencial de tomillo.  Aplicar mediante un suave masaje en el área que presenta dolor por unos minutos hasta que se haya absorbido.

Sales de Epsom: Mezclar un puñado de sal de Epsom en 1/2 taza que contenga agua tibia. Batir hasta lograr una pasta espesa (si requiere más sal de Epsom lo puede añadir). Remojar una toalla con esta preparación y torcer para eliminar el exceso de líquido. Colocar sobre la zona de la espalda que se sienta con dolor. Se puede realizar, también, un baño con 2 tazas sal de Epsom añadido al agua, de tibia a atemperado, de la bañera y permanecer en ella por 30 minutos.

Cataplasma de berza: Para hacer esta cataplasma requiererás 1 paño de fibra natural y las hojas exteriores de un repollo. Pon las hojas de repollo a calentar en el horno. Mientras todavía están atemperados coloca las hojas sobre la zona afectada y pon por encima el paño para conservar el calor. Mantenlo ahí durante una hora y repite con hojas nuevas.