Hombro congelado (O capsulitis adhesiva)

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El hombro es una articulación muy compleja que es crucial para muchas actividades de la vida diaria. La disminución de la movilidad del hombro es un hallazgo clínico grave. Una disminución global del rango de movimiento del hombro se denomina capsulitis adhesiva, en referencia a la adhesión real de la cápsula del hombro a la cabeza del húmero. Es una de las entidades patológicas que tiene causa idiopática (es decir, desconocida). En 1934, Codman la describe como: «…una clase de casos la cual es difícil de definir, tratar y explicar desde el punto de vista de la patología…»

¿Capsulitis adhesiva = Hombro congelado?

La capsulitis adhesiva es un término anatomopatológico que trata de describir la probable causa de la limitación del hombro que consideran muchos especialistas, a pesar que nunca se haya podido comprobar que la inflamación de la cápsula sea la causa de ella (por ello que su origen sigue siendo idiopático). El hombro congelado, por otro lado, es un término clínico que genera más confusión, porque algunos engloban dentro de éste término a entidades que sí tienen una causa, como por ejemplo, la peritendinitis del hombro (en donde hay inflamación de los tendones rotadores, bíceps y la bursa subacromial). o el hombro del hemipléjico (en donde la causa es la espasticidad).

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES

Dolor

El dolor de hombro asociado con capsulitis adhesiva es progresivo y en un principio de predominio nocturno o con los últimos grados de movimiento. (ROM). Puede ser causada por ciertos movimientos combinados del hombro, como la abducción y la rotación externa (por ejemplo, arreglarse el pelo, alcanzando el cinturón de seguridad) o la extensión y rotación interna (por ejemplo, alcanzar un bolsillo trasero o sujetador). El dolor generalmente progresa a un dolor constante en reposo y que se ve agravado por todos los movimientos del hombro y que pueden ser agravados por movimientos repetitivos de la extremidad superior afectada, estrés psicológico, la exposición al frío o la vibración, y los cambios en el clima.

Contractura

La segunda característica principal del capsulitis adhesiva es la pérdida progresiva de la movilidad pasiva del ROM y de la movilidad activa del ROM de la articulación glenohumeral en un patrón capsular. Es decir, los movimientos suelen limitarse a un patrón característico, con una pérdida proporcionalmente mayor de la rotación externa que de la abducción y rotación interna pasivas.

ORIGEN MIOFASCIAL DE LA CAPSULITIS ADHESIVA

Una explicación mucho más plausible, es que el dolor y limitación son producidas por un síndrome de dolor miofascial regional de los músculos del hombro, en especial de los que componen el manguito rotador.

La presencia de bandas tensas en los músculos subescapular, supraespinoso, infraespinoso, redondo menor, que forman parte del manguito rotador, así como del redondo mayor y dorsal ancho, pueden explicar mucho más plausiblemente la gran limitación que presenta el hombro.

Sería como una mano que «coge» fuertemente a la cabeza humeral y la «adhiere» contra la cavidad glenoidea, restringiendo en gran medida el movimiento del hombro. Si a esto se suma bandas tensas en el dorsal ancho, el elevador de la escápula y los romboides, que limitan el ritmo escápulo-humeral, tendremos la explicación de la gran limitación funcional. Ello explica también porqué esta patología es única del hombro (por sus características, no se presenta en otras articulaciones)

[Esto es tomado solo como una teoría más que explica, en forma bastante plausible, la gran limitación del hombro sin hallazgos de imágenes significativos. No se propone que sea la «verdadera» causa de esta patología]

FASES DE LA CAPSULITIS ADHESIVA

1. Etapa de Congelamiento:

– Dolor moderado a severo

– Limitación de movimiento aún por encima del rango funcional.

En esta etapa, se le suele catalogar de «Síndrome de Hombro Doloroso», y se debe descartar otras múltiples entidades que también dan dolor y limitación, como la tendinitis, bursitis, desgarro del supraespinoso, etc. La capsulitis adhesiva, por ser idiopática, suele ser un diagnóstico de exclusión)

2. Etapa de Congelación

– Dolor leve a moderado
– Limitación de movimiento por debajo del rango funcional.

En esta etapa, generalmente no hay confusión en el diagnóstico, porque el paciente presenta una limitación marcada del RAM del hombro sin causa aparente. Ha tomado diferentes analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares, y hasta se le ha infiltrado con corticoides, pero la limitación persiste.

3. Etapa de Descongelamiento

– Dolor ocasional o ausente, salvo a la movilización pasiva.
– Rango articular por debajo del rango funcional.

En esta etapa ya no hay dolor espontáneo.

4. Etapa de Recuperación Anatómica

– No dolor, salvo a la movilización pasiva.
– Rango articular por encima del rango articular.

En esta etapa ya ha recuperado el movimiento funcional y se espera lograr el rango anatómico. Algunos pacientes no lo logran, quedando con secuela permanente, pero la gran mayoría logra la recuperación completa.

EXAMEN FÍSICO

En la primera fase de capsulitis adhesiva, el único hallazgo físico puede ser el dolor producido al final del ROM en la articulación glenohumeral, en particular en los que se extiende la cápsula, como la abducción combinada con rotación externa (como peinarse) o la combinación de extensión y rotación interna (como llegar a rascarse en medio de la espalda).

Durante la etapa inicial, dolorosa, capsulitis adhesiva no se puede distinguir de una sinovitis inflamatoria que afecta a la articulación glenohumeral o de un episodio doloroso de tendinitis de los rotadores.

En el segundo estadio de la enfermedad, o la congelación, la contractura de la articulación glenohumeral se hace evidente. Esta etapa puede ocurrir sólo varios meses después del inicio de los síntomas.

Según avanza la enfermedad, se puede observar la limitación progresiva de la movilidad pasiva del ROM, caracterizada por una sensación capsular dolorosa final. El primer movimiento y más gravemente afectado es la rotación externa, seguida por la abducción, la rotación interna, y la flexión.

La extensión y aducción horizontales suelen ser los menos afectados. La movilidad pasiva del ROM de la articulación glenohumeral empeora progresivamente durante varios meses y puede resultar en una pérdida de hasta un 80% del movimiento normal de la articulación glenohumeral.

En casos severos, la evaluación de la amplitud del movimiento activo puede mostrar un movimiento invertido escapulotorácica (es decir, el movimiento de la escápula sobre el tórax).

Por ejemplo, la articulación escapulotorácica inicia la abducción (seguida de la articulación glenohumeral) para compensar la pérdida del ROM en la articulación glenohumeral.