Receta tradicional para el dolor de oidos

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Los oídos son órganos muy importantes para nuestra bienestar y es frecuente que sufran de otitis, dolores o molestias de poca gravedad pero muy dolorosas, por lo que aquí te dejamos más información sobre este órgano y algunos remedios caseros para combatir sus molestias.

Los oídos, como lugar de entrada de información del mundo a nuestro cerebro, tienen una importancia vital para nosotros.

No sólo son responsables de dotar de audición a nuestro cuerpo sino del equilibro necesario para mantenernos erguidos y poder llevar a cabo nuestra vida con normalidad.

Por otro lado, junto con la vista, el oído me permite saber dónde estoy, relacionarme con mi entorno y encontrar mi lugar. Puedo ver cosas sin que haya sonido, puedo oír sonidos sin saber de dónde viene, pero juntos me das una información más real de mi entorno. Actuando por separado me siento como si viviera en un mundo de dos dimensiones. Con ambos sentidos el mundo se expande y me hace un lugar en él.

El oído representa también la capacidad de escuchar y entender a quienes me rodean. Cuando no oigo o cuando pierdo el oído por una sordera, aunque sea temporal, mi yo indica que no quiere entender al otro, al que está a su lado. Vendría a equivaler, emocionalmente, a la imagen de una persona que se tapa los oídos porque está enfadado, porque no le interesa lo que le dicen o simplemente le molesta.

Cuando el oído se ve afectado y duele, pero nuestra audición se mantiene correctamente, nuestro cuerpo nos indica que hemos oído algo que quiereríamos no haber oído, algo que nos duele y nos ha hecho daño.

Si no hay dolor y la sordera es pasajera, por ejemplo, un tapón en el oído, tu cuerpo quiere que dejes de escuchar a los demás y empieces a escuchar las indicaciones de tu propio corazón.

Fisiológicamente los problemas de oídos pueden estar causados por estar a gran altura, debido a que la presión atmosférica nos esté afectando negativamente, o por estar cerca de una fuente de ruido muy alta, como una discoteca o un concierto.

Un hecho curioso es que según estudio realizado los dolores de oídos son peores por la noche, debido a que durante el día la cabeza se mantiene erguida y las trompas de Eustaqio drenan de manera natural el aire hacia la parte posterior de la garganta. Además al masticar y tragar los músculos hacen que estas trompas se abran y se renueve el aire en el oído medio.

Cuando estamos tumbados este drenaje natural queda interrumpido, no se recibo tanto aire y tampoco de mastica ni traga, lo que puede llegar a producir sensación de vacío y de dolor.

Otras causas pueden ser la perforación del tímpano debido a un golpe en la cabeza o una agresión externa, exceso de cera en el conducto del oído, problemas con la columna que se reflejen en el oído o dolor en otras partes del cuerpo (boca, garganta, cabeza) que acaban proyectando el dolor también en nuestros oídos.

Para aliviar el dolor de oído podemos aplicar, siempre con mucho cuidado y utilizando algodones limpios, diferentes remedios.

Por ejemplo zumo de limón para los tapones de oído. El limón tiene propiedades antioxidantes y depurativas. Si exprimimos un limón y empapamos una bolita de algodón en él, podemos colocar la bolita en la entrada del oído (no introducirla del todo, porque podríamos perjudicarlo). Dejamos este algodón 10 minutos antes de irnos a dormir y las propiedades del limón nos ayudarán a eliminar el exceso de cera del conducto del oído.

Si el dolor no es producido por un exceso de cera podemos calentar una compresa de agua y aplicarla sobre el oído afectado durante 5 minutos. A los 5 minutos cambiamos a otra compresa atemperado y así iremos alternándolas hasta que el dolor desaparezca.

La manzanilla también es un buen remedio para los problemas de dolor por cera en los oídos. En este caso maceramos 10 ó 12 cabezas de manzanilla en un tarro de cristal con 4 cucharadas de aceite de oliva durante 48 horas. Una vez macerado mojamos un algodón y aplicamos en el oído.

Si tenemos prisa y necesitamos un remedio urgente podemos calentar una cuchara de aceite de oliva y luego dejar que se enfríe hasta la temperatura corporal. Dejamos caer un par de gotitas templadas en el conducto del oído y tapamos con un algodón.

Si el problema es la altitud en un avión o por estar en algún lugar muy alto masticar chicle o cualquier hierba como la menta nos aliviará en el momento. Si es un bebé el que tiene el problema conviene dejarle un chupete al menos durante el ascenso y el descenso para aliviarle las molestias.