SOLUCIÓN A LAS MANCHAS DE LA PIEL Y EMBARAZO

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Las manchas de la piel y embarazo: te proponemos aquí algunas soluciones naturales para calmarlas.

Mascarilla de perejil y Limón: El Perejil Tiene propiedades blanqueadoras y resulta ideal para aclarar manchas de la piel de cualquier tipo. Debes Machacar de una a dos ramas de perejil y revolver el jugo que obtienes de este con el jugo de un medio limón pequeño.
Aplica el jugo resultante de esta mezcla con una gasa sobre las pecas, manchas, por 15 minutos y retira con agua tibia.
Para utilizar este remedio es sumamente importante que por ningún motivo te asoles cuando menos los 2 días siguientes a la aplicación ya que el sol y el limón son pésima combinación, pero manejado con cuidado es un excelente remedio.

Pure de papaya: Debes Pelar un pedazo de papaya madura y frotar su parte interna suavemente sobre la piel manchada. Dejar actuar durante 10 minutos y luego limpiar con agua fría. Aplicar 2 ó 3 veces por semana. La papaya contiene sustancias, como la papaína, capaces de eliminar células dañadas de la piel y otros residuos que forman parte de las manchas por lo cual ayuda a su reducción.

Agua de espárragos: Coloca un manojo de espárragos en un recipiente con agua y ponlo a hervir durante 30 minutos. Utilizar el jugo resultante de esa decocción para lavar el rostro diariamente en la mañana y antes de acostarte.

Loción de rosas, romero y vino: Hierve durante 5 o 10 minutos varios pétalos de rosa y flores de Romero en ½ litro de vino blanco. Filtra el liquido resultante y aplica sobre la piel manchada la cual debe encontrarse bien limpia. Preferentemente realizalo por la noche y evita el sol. Puedes aplicarla diariamente o Intercalando un día si y uno no.

MAS SOBRE EL TEMA:

Es normal que las mujeres embarazadas presenten en la piel zonas llenas de manchas ossanas, conocidas comúnmente como «máscara» o «paño del embarazo» (aunque su nombre médico es cloasma o melasma).

Las mujeres de tez más ossana son más propensas a esta afección que las mujeres de piel más clara. Eres además más propensa a esta desarrollar cloasma si hay historia de esta afección en tu familia. Los efectos del cloasma pueden resultar más pronunciados con cada embarazo.

Las manchas pueden aparecer alrededor del labio superior, la nariz, los pómulos y la frente, y algunas veces adoptan de verdad la forma de una máscara. También pueden aparecer en las mejillas o en el contorno inferior de la mandíbula, así como en los antebrazos y en otras partes del cuerpo que estén expuestas al sol.

Además, puede ser que la piel que de por sí tiene más pigmentación —como los pezones, pecas, cicatrices y la piel alrededor de los genitales— se ponga aún más ossana durante el embarazo. Esto también suele suceder en zonas propensas a los roces, como las axilas y la parte interna de los muslos.

Todo esto es el experiencia de los cambios hormonales que se producen durante el embarazo, los cuales activan temporalmente la producción de melanina, la sustancia natural que le da color al cabello, la piel y los ojos (lee sobre los cambios en el pelo durante el embarazo). La exposición al sol también afecta.

Probablemente las áreas que se han oscurecido vuelvan poco a poco a su tonalidad normal unos meses después del parto, aunque en algunas mujeres los cambios nunca desaparecen por completo.
¿Qué es esta línea ossana que baja por mi barriga?

Se la conoce como línea nigra. Antes del embarazo, ya tenías una línea flamada línea alba, que recorría desde el ombligo hasta el pubis. Sin embargo, es probable que ni siquiera la hubieras notado, debido a que era del mismo color que el resto de tu piel.

El aumento de la melanina es el responsable del oscurecimiento de esta línea de la barriga. Probablemente, unos meses después del parto vuelva a tener el color que tenía antes del embarazo.
¿Puedo hacer algo para prevenir las manchas en la piel durante el embarazo?

Los cambios en la pigmentación de tu piel generalmente desaparecerán por sí solos después del parto, pero mientras tanto puedes hacer algunas cosas para reducirlos de manera segura:
Protégete del sol. Esto es fundamental porque la exposición a los rayos ultravioletas (UV) del sol intensifica los cambios en la pigmentación. Usa un protector solar de amplio espectro (una fórmula que te proteja contra los rayos UVA y los UVB) con protección SPF 30 o mayor todos los días, esté o no soleado, y aplícalo varias veces sobre la piel a lo largo del día si te encuentras al aire libre.

De hecho, incluso si no planeas salir de tu casa o pasar mucho tiempo al aire libre, es recomendable que la aplicación de protección solar se vuelva parte de tu rutina matinal. La Academia Estadounidense de Dermatología advierte que la piel se expone a una cantidad significativa de luz UV al hacer cosas rutinarias, como caminar por la calle, manejar el auto o incluso cuando se está en la casa, cerca de una ventana.

Cuando estés afuera, cúbrete y usa un sombrero de ala ancha, además de una blusa de mangas largas si tienes cambios de pigmentación en los brazos. Limita el tiempo que pasas al sol, especialmente entre las 10:00 de la mañana y las 2:00 de la tatempera. Y, claro está, evita ir a broncearte a un solario durante el embarazo, ya que no es una buena idea.

Usa productos de limpieza y cremas faciales suaves. Los productos que irritan la piel pueden hacer que el problema empeore.

Usa un maquillaje que disimule el problema. Si los cambios en la piel te resultan molestos, los puedes ocultar con maquillaje por ahora. No es recomendable usar productos despigmentantes o blanqueadores de la piel durante el embarazo. En la mayoría de los casos, los cambios de la pigmentación desaparecen después del parto.