Nevera limpia y desinfectada: guía completa con productos naturales
El frigorífico es el electrodoméstico más importante de la cocina por una razón obvia: es donde guardamos lo que comemos. Mantenerlo impecable no es solo una cuestión de estética o de evitar malos olores, sino una prioridad de seguridad alimentaria.
A menudo posponemos su limpieza porque siempre está llena, pero usar limpiadores químicos comerciales puede dejar un olor residual a «hospital» que contamina el sabor de los alimentos. Por eso, hoy te enseñamos a realizar una limpieza profunda utilizando únicamente ingredientes naturales, económicos y seguros.
Mantenimiento del acero inoxidable exterior
Si tu nevera es de acero inoxidable, sabrás que las huellas y las marcas de agua son su peor enemigo. Para que brille sin dañarla:
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Limpiador de vinagre: Mezcla en un pulverizador 3/4 de vinagre blanco y 1/4 de agua destilada. Pulveriza sobre un paño de microfibra (nunca directamente sobre el metal) y limpia siguiendo el sentido de la veta del acero.
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Brillo protector: Si quieres eliminar arañazos leves o dar un extra de brillo, puedes usar una gota (solo una) de aceite de oliva en un paño seco al finalizar. Ayudará a repeler las huellas, pero recuerda no excederte para no dejar la superficie pegajosa.
Limpieza profunda del interior paso a paso
Lo ideal es realizar una limpieza a fondo una vez al mes. Para ello, el primer paso es vaciarla por completo y desenchufarla, aprovechando para gestionar los alimentos próximos a caducar.
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Desmontaje de accesorios: Saca todas las baldas, estanterías y cajones. Lávalos en el fregadero con agua templada y un jabón lavavajillas ecológico. Sécalos muy bien antes de volver a montarlos.
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Paredes e interior: Utiliza una mezcla de agua tibia y bicarbonato de sodio. El bicarbonato es el rey de la limpieza en la cocina: desincrusta, blanquea y neutraliza olores de forma natural sin dejar residuos tóxicos.
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Desinfección final: Para asegurar una higiene total, pulveriza una mezcla de agua y agua oxigenada (al 3%) por las paredes y baldas. Pasa una bayeta limpia para retirar el exceso.
El truco del cepillo para las gomas y juntas
Las juntas de la puerta son el lugar preferido del moho y los restos de suciedad.
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Técnica profesional: Usa un cepillo de dientes viejo y un poco de pasta de dientes blanca. Frota las gomas concienzudamente para eliminar manchas negras. Aclara con una bayeta húmeda y asegúrate de secarlas bien para que el cierre hermético siga funcionando correctamente.
Ambientadores naturales para eliminar malos olores
Olvida las tostadas quemadas o los productos químicos. Si quieres que tu nevera huela siempre a limpio, coloca uno de estos elementos en una esquina:
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Bicarbonato en un tarro: Un pequeño recipiente abierto con bicarbonato absorberá cualquier olor fuerte.
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Medio limón con clavos de olor: Además de oler de maravilla, el limón es un antibacteriano natural.
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Granos de café: Ideales para neutralizar olores después de haber guardado alimentos con aromas potentes (como quesos o cebolla).
Consejos para un frigorífico siempre perfecto
Para evitar tener que dar «palizas» de limpieza, acostúmbrate a limpiar cualquier derrame en el momento en que ocurra. Un poco de vinagre en un paño eliminará la mancha al instante y evitará que las bacterias se propaguen a otros estantes. Recuerda retirar los imanes de la puerta de vez en cuando para limpiar el polvo acumulado debajo y mantener el exterior tan brillante como el interior.
Utiliza también esta mezcla para los cajones y cubetas de una nevera limpia.
Para limpiar las gomas de la nevera debes mojarlas con el cepillo de dientes para después frotar concienzudamente con la pasta de dientes en todas las gomas. Después, aclararemos con una bayeta limpia y agua. Es importante que la bayeta no esté usada para que las gomas no absorban el olor.
Una vez todo limpio y desinfectado vuelve a colocarlo en su sitio.
Y ya puedes volver a llenar la nevera con la comida que quieras conservar.
Para que la nevera limpia te dure más tiempo limpia recuerda que siempre que se te derrame algo o se manche con alguno de los alimentos que guardas en ella te conviene limpiarla enseguida con una bayeta, limón y vinagre. De esta forma la comida no se contaminará con con los restos que se estropeen.













Ruby Sánchez Hernández