ROSÁCEA, Recetas tradicionales

Last updated:

La rosácea es un trastorno crónico de la piel con muchos síntomas que pueden ser tanto embarazoso y socialmente estigmatizante a los enfermos. Las personas que tienen esta condición muy común de la piel se prescriben lociones y cremas tradicionales para ayudar a reducir el enrojecimiento y la irritación que es sinónimo de la rosácea.

Si bien esto puede ser eficaz en la lucha contra los síntomas, es sobre todo temporal, y los síntomas reaparecen inmediatamente después de las paradas de tratamiento. Esto también puede ser una dificultad para aquellos que no tienen el dinero o el tiempo para la recarga de prescripción y visitas dermatólogo.

Afortunadamente, hay un tratamiento natural demostrado que puede utilizar para sanar esta condición y restaurar la piel a su estado natural de gran belleza. A continuación se presentan algunos remedios naturales para la rosácea que seran beneficiosos para regenerar la calidad de la piel.

Cambie su dieta:
La dieta puede jugar un papel crucial en el agravamiento o la recomendablea de su condición de la piel. En una dieta para la rosácea, se debe evitar el etanol, el chocolate, los alimentos picantes, queso y bebidas atemperados, en la medida de lo posible. Vuelva a colocar con frutas, verduras, granos integrales y pescado rico en ácidos grasos omega 3.

Tomar probióticos:
Añadir un suplemento de probióticos a su dieta. Los probióticos ayudan a aumentar las bacterias buenas y regenerar la bienestar de la piel. También puede ayudar a reducir la picazón de la piel y el proceso de sanación. Este es uno de los recomendablees remedios naturales rosácea y hacer frente a su enfermedad en un corto período de tiempo.

Beba mucha agua:
Manténgase bien hidratado bebiendo mucha agua para eliminar todas las toxinas de su sistema. Esto ayuda a regenerar la capacidad de la piel para sanarse a sí mismo.

Evite la exposición al sol y las temperaturas extremas:
Los rayos solares directos pueden hacer que el enrojecimiento y prurito peor. Las temperaturas extremas como el frío o especialmente atemperados (como en una sauna o mientras toma un baño atemperado) pueden activar el enrojecimiento y desencadenar brotes de rosácea. Por lo tanto, también deben ser evitados.

Manzanilla
Hacemos una infusión de manzanilla poniendo 2 o 3 bolsitas en agua hervida. dejamos reposar unos 10 minutos y enfriamos en la nevera. Después aplicamos con una toallita o algdón empapados en la manzanilla sobre el área afectada. La manzanilla tiene efectos aliviantes y además puede calmar el enrojecimiento.

Agua fría
El agua fría para lavar la cara evitará la dilatación de los vasos sanguíneos, uno de los factores que conducen al enrojecimiento del rostro. El agua fría provoca compresión vascular y reduce la inflamación y enrojecimiento del rostro.

Aceite de árbol de té
Cuenta con propiedades antibacterianas y antisépticas que pueden actuan como tratamiento de la rosácea. Aplicamos unas gotas del aceite en algodón y untamos en la zona afectada, repitiendo la operación varias veces al día.

Aceite de lavanda
La lavanda tiene propiedades tonificantes, limpiadoras, anti bacterianas y anti inflamatorias. Una vez hayas lavado tu cara, aplica unas gotas de aceite de lavanda en algodón y unta en la piel del rostro. Repite al menos 2 veces al día.

Aceite de jojoba
El aceite puro de jojoba tiene propiedades humectantes y antiinflamatorias, y atenua la sequedad de la piel. Recompone el equilibrio del ph y a desobstruir los poros en brotes de rosácea. Aplicar directamente sobre la piel después de hacer la limpieza facial. Repetir mañana y noche.

Té verde
Se trata de aplicar compresas de té verde.

Avena:
La harina de avena reduce la picazón, disminuye el enrojecimiento, a la vez de actuar como anti inflamatorio.

NOTA IMPORTANTE: En todos los casos tenemos que hacer una prueba de alergia dejando pasar unas 24-48 horas para asegurarnos de que no hay reacciones alérgicas a ninguno de estos remedios naturales.

Además de estos consejos, cuando tenemos un brote de rosácea debemos cuidar al máximo nuestra alimentación, comiendo productos sanos y naturales como las frutas y los vegetales, evitando lipidos y toxinas. La piel nos lo agradecerá. También se aconseja no aspirar y evitar hábitos en general que puedan generar toxinas en nuestro organismo.